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09/11/05

Un amigo pero imaginario

Muchos niños de entre tres y cuatro años, y como fruto de su gran imaginación, suelen tener amigos imaginarios. Con ellos, y mediante juegos, aprenden a entender las relaciones sociales y todo lo que a su alrededor acontec

 

¿Con quién estás hablando? Con mi amigo Luis. ¿Y dónde está? Aquí, sentado a mi lado. No, no es que el niño se esté volviendo loco, ni que tenga alucinaciones. Se trata de un aluvión de imaginación e ingenio aplicado a la compresión de un mundo lleno de novedades.
Esta
creatividad incipiente y arrebatadora, es un símbolo inequívoco de que el niño abandona su mundo interior para abrirse a la socialización y comprensión de un entorno enorme y fascinante.
El despertar de las inquietudes
Es increíble observar cómo los niños son capaces de transformar su cuarto en un castillo, como dan vida propia a un muñeco e incluso crean seres imaginarios que sólo ellos pueden ver. Estos derroches de
imaginación, no dejan de ser una señal de pensamiento complejo, y son frecuentes a la edad de tres o cuatro años.
Los
hijos únicos o los niños con un alto grado de inteligencia son los que suelen adoptar compañeros imaginarios, con los que poder practicar y desarrollar habilidades sociales. Poco a poco los compañeros imaginarios desaparecerán para dar paso a los amigos reales. Esta amistad ficticia afecta al 50% de los niños entre los tres y los diez años, pudiendo ser ese cómplice, una persona o un objeto.

15:25 Permalink | Enviar a Email

Comentarios

No es imaginación, es realidad. Entre los 5 meses y los 5 años, los niños tienen la capacidad de ver lo que ha nosotros nos ha anulado la sociedad con el paso del tiempo. Si un adulto vuelve a desarrollar esa capacidad y a potenciar la imaginación, podrá ver todo aquello que nos negamos a aceptar...

Anotado por: Da igual | 21/11/05